sábado, 20 de abril de 2013

Tipos de estudiantes

¿A quién pueden ayudar las técnicas de estudio.? Depende de las clase de estudiantes de la que hablemos y quizás la dirección sea diferente dependiendo de cada tipo.

En general las técnicas de estudio pueden ayudar a todos. A los que ya son estudiosos les puede permitir mejorar su productividad y rendimiento. A lo que no estudian les pueden ayudar a superar sus fobias al estudio y falta de interés. Y los que ya se esfuerzan habrán en contrado un filón de oro hecho a su medida: la piedra filosofal.

Clases de estudiantes y técnicas de estudio
  • Estudiosos. Son aquellos a los que le gusta estudiar y que, incluso pese a la dificultades (medios, colegios, tiempo...), han tomado conciencia de la importancia y la utilidad del estudio y optan por darle prioridad en su vida. Las técnicas de estudio pueden ayudarles a hacer más provechoso su tiempo y dedicación.
  • Los llamados "holgazanes." Aquellos que teniendo todas las comodidades, medios y facilidades en general las desaprovechan sin que haya razón que aparentemente lo justifique. En estos casos lo más importante es identificar la causa de la "holgazanería". ¿Por qué el estudio se hace tan cuesta arriba? ¿Qué razones explican el desinterés por los estudios?. Responder con la mayor precisión a estas pregunta es ya un paso de gigantes. La experiencia muestra que a muchos estudiantes "holgazanes" nadie les ha enseñado el atractivo de aprender, dado que en su entorno familiar o social quizás esto no es relevante. Tampoco saben organizarse bien para estudiar. El aprendizaje de "cómo estudiar" es fundamental para poder sortear las enormes dificultades que encuentran en sus estudios. Cambiar hábitos, motivaciones, aplicar métodos...
  • Los que se esfuerzan. Están llamados a conquistar el mundo. Los que consiguen la constancia en el esfuerzo y la capacidad para esforzarse ganan dos valores que van mucho más allá de lo aprendido en el estudio. Sin duda es el colectivo que más rendimiento sacará de las técnicas de estudio. El desarrollo de la capacidad para esforzarse es un activo valiosísimo que durará toda la vida. La aplicacion de técnicas de estudio les permitirán alcanzar metas más grandes y ambiciosas en todos los campos.
Fuente: http://como-estudiar.estudiantes.info/ 

Constancia y esfuerzo

Déjame que te presente a dos nuevos amigos: constancia y esfuerzo. Son primos hermanos. Al principio no te caerán nada simpáticos. Si les das una oportunidad, conforme los vayas conociéndo mejor, se convertirán en tus mejores aliados y amigos. Te sentirás cómodo, respaldado, seguro de ti mismo y dispuesto a realizar cualquier hazaña que se te ponga por delante y que te apetezca conquistar: estudio, deporte, trabajo...

Desarrollar constancia y capacidad de esfuerzoSon como un músculo que la práctica y ejercicio continuado los fortalece. Piensa en todos los deportistas de étite que tiene España. Ninguno de ellos habría llegado donde está sin constancia y esfuerzo. Rafa Nadal, Pau Gasol, Messi, Pedrosa, Raúl...

Las personas que triunfan generalmente han aprendido a desarrollar una gran capacidad de esfuerzo y la constancia a la hora de llevarlo a cabo. Algunos de ellos partiendo de condiciones muy adversas, como el caso de Messi (afectado de joven por enfermedades y condiciones muy defavorables para destacar en un deporte como el fútbol).

El esfuerzo

Desengáñate. Nada importante te llegará sin esfuerzo. Millones de personas juegan todos los días a la loteria y otros juegos de azar y mueren sin haber tenido "suerte". Gánate tu suerte, llame o no llame a tu puerta. Reivindícala por derecho propio.

Desarrollar una gran capacidad de esfuerzo es lo que te permitirá continuar a pleno rendimiento mientras que otros tirán la toalla. Podrás plantearte metas y retos que otros sólo se permitirán soñar, renunciando a aspirar por considerarlos inaccesibles.

Desarrollar tu capacidad de esfuerzo en el estudio exige progresividad y constancia. Si quieres desarrollar un músculo para hacer flexiones, sabes bien que de nada te sirve esforzarte mucho un día o dos.. Hay que empezar por pocas y cada día hace una o dos más.. muchos días. Eso es lo que tendrás que hacer para desarrollar tu capacidad de esfuerzo en el estudio. Empieza por poco porque al principio te costará mucho trabajo concentrarte. Cada día añade un poco de tiempo más, hasta alcanzar el tiempo que necesitas para preparar bien tus asignaturas. Al final, lo harás como si nada... "sin esfuerzo". Lo que a otros les costará una barbaridad, tu lo harás muy fácilmente.

Habrás conseguido una cosa muy importante. Tu mente te dirá ante cualquier reto: sí, puedo.

La constancia

Imáginate que la vida es una gran maratón. Al principio algunos saldrán muy deprisa y te dejarán atrás. Tu saldrás relativamente despacio, a un paso y ritmo constante... Al pasar unos pocos kilómetros empezarás a sobrepasar a los "fanfarrones". Ellos sudando y agotados, sin poder seguir tu ritmo. Tú al mismo ritmo y paso que cuando empezaste la carrera, fresco, dispuesto a llegar al final.

Imáginate lo que hace una semilla de una sequoia. Todos los días crece un poco. Al principio le cuesta muchísimo trabajo. Un brote muy tierno debe romper la propia semilla, abrirse paso en la dura tierra, llegar a la superficie... Todos los días crece algo, casi imperceptible... Pero todos los días... Al cabo de años la semilla se ha convertido en un árbol gigante de 112 metros de altura y una docena de metros de diámetro.

La constancia en el estudio es fundamental. No dejes de estudiar. Tómalo con un entrenamiento. Ejercita tu cuerpo y mente cada día. No dejes largos períodos de tiempo sin hacer nada: estarás entrenando tu cuerpo en la vagancia -la gran enemiga del esfuerzo-. Si quieres realmente llegar a ser un campeón en el estudio, entrénate aunque sea una o dos horas sábados, domingo, vacaciones, etc. El día tiene 24 horas; sólo dos horas de estudio al día no te impedirán divertirte, pasarlo bien y hacer un montonazo de cosas que te gustan.

Cómo controlar tu esfuerzo y constancia

Tienes que hacer, al igual que los deportitas, un plan de entrenamiento. Y deberás llevarlo a cabo a rajatabla. En el cumplimiento de tu plan debes ser inflexible. Deberás controlar que cumples cada hora, cada minuto y que lo haces rindiendo bien, sin autoengañarte.

Para controlar tu esfuerzo y constancia debes hacer planes para estudiar diarios y semanales. Planifica tu entrenamiento día a día. No improvises. La mente humana pierde mucha energía si cada día se sume en la incertidumbre de tener que decidir. Acuéstate cada noche sabiendo lo que vas a hacer mañana. Durante el sueño tu cerebro se prepara. Te levantarás mentalizado y dispuesto a cumplir el Plan.

Y por supuesto, aunque no logres al principio tus metas incluso tengas "mala suerte", NO TE RINDAS NUNCA. Recuerda que tu mente ya conoce cómo fracasar. Ahora debes enseñarla a cómo triunfar con un gran músculo de esfuerzo y constancia.

Fuente: http://como-estudiar.estudiantes.info/ 

Planes para estudiar

Eres un "anti-planes. Huyes de cualquier compromiso que te indique lo que tienes que hacer en cada momento.

Bueno, pues precisamente eso es una parte de tu problema. Para ser un buen estudiante debes cambiar tus hábitos, y controlar como desarrollas tu esfuerzo y constancia.

No pongas excusas. Te gusten o no te gusten, los planes deben ser para ti la "ley". Tú la escribes y tú tienes que cumplirla diariamente.


Planes semanales y diarios para estudiar

Al principio los planes diarios serán imprescindibles. Recuerda que debes abandonar los viejos hábitos y formar otros distintos que sean compatibles con tus nuevos objetivos de estudio y aprendizaje. Recuerda que un hábito nuevo se forma con la repetición (recomiendo repasar el capítulo de hábitos).

Por tanto, deberás controlar tu esfuerzo y constancia cada día para que a fuerza de repetir los nuevos hábitos llegue un momento que el estudio y la concentración NO TE CUESTEN NINGÚN ESFUERZO.

Planes diarios

Coge una ficha y planifica el día desde que te levantas hasta que te acuestas. Recuerda que te has propuesto no perder tiempo, ¡ni un minuto del valioso tiempo de tu vida!.

Piensa por tanto cómo puedes aprovechar mejor cada segundo del día, tanto para estudiar como para descansar y recuperarte.

Diseña una Planificación diaria detallada, hora por hora, del tipo:

Lunes, 4 de octubre

7,30: Aseo, desayuno...
8,30: Transporte
9,00: Clases
...
...
17,00 Merienda
17,08 Estudio de Matemáticas
18,00:Trabajo lengua
19,00: Repaso verbos inglés
19,15: Paso a limpio apuntes
...
...

Consejos para hacer horarios y planes:
  1. No te importe detallar actividades que debes realizar en cinco o diez minutos. Esto es, divide las horas si es necesario en fragmentos de tiempo más pequeños.
  2. Sé exigente y procura ahorrar tiempo en los tiempos muertos (esperas de autobús, tareas, interrupciones ocasionales, llamadas de teléfono, etc.)
  3. Piensa en cómo organizarte mejor para ahorrar tiempo y hacer las tareas de estudio cuando estás en mejor forma. Por ejemplo, ducharte, dejar las cosas preparadas por la noche cuando estás cansado y así aprovechar mejor el valioso tiempo de las mañanas, etc.
  4. Dedica y dale prioridad a las horas que sean necesarias para el estudio y ponte controles cada media hora sobre tu rendimiento. Recuerda que debes estar el mejor sitio para estudiar.
Controlar y evaluar tu rendimiento en las horas de estudio

Es fundamental como hemos dicho controlar tu esfuerzo y constancia. No bajar la guardia. ¿Cómo controlar tu rendimiento durante las horas de estudio? Dependerá de la materia que estudies. Si son cosas que debes aprender más bien memorísticamente (reglas gramaticales, ciencias naturales, etc.) controla el número de páginas que repasas, memorizas o aprendes. Si son problemas de matemáticas asignale unos minutos a cada problema e intenta ajustarte a ese tiempo en las resoluciones.

Si cumples con los previsto anota en la ficha "OK". Si no cumples anota "No". Obviamente, tu objetivo debe ser sacar en todos tus controles "OK". Si fallas debes analizar porqué.

No te desanimes si al principio no cubres tus objetivos. Sé paciente y constante. Al final te si te sigues esforzando con constancia te ocurrirá lo contrario: acabarás antes de lo que has planificado. Recuerda: no te rindas nunca.

Intenta cumplir a rajatabla el Plan. No hay nada más importante para ti que tu Plan. Debes evitarlo pero, si algún día no cumples con el horario de tu Plan, recúperalo al día siguiente.

Planes semanales

En nuestra sección de planes y horarios de estudio, recogíamos un cuadro que nos servía para planificar el tiempo de una semana entre diferentes actividades básicas (sueño, comidas, clases, estudio, diversión).

Nuestros consejos para planes semanales:
  • Dale prioridad a las horas de estudio que necesites para sacar holgadamente tu curso. No hagas un plan de mínimos. Si luchas por lo sobresalientes y te equivocas, sacarás un notable, o en el peor de los casos un aprobado. Pero si estudias para aprobar quizás te lleves una desagradable sorpresa la final del curso y coseches algún suspenso. No corras riesgos. Merece la pena ser un buen estudiante.
  • Respeta unas horas de sueño fijas (aconsejables ocho, nunca menos de siete). La pérdida de sueño continuada, llegará un momento que te reducirá tu capacidad para estudiar. Sigue un orden en las comidas. No hagas comidas copiosas antes de tu horas de estudio, te entrará sueño y perderás capacidad de esfuerzo y concentración.
  • Stop tentaciones. Sé muy severo a la hora de cortar con las actividades que te retienen y te hacer perder horas de tiempo: TV, ipod, Play Station, PSP, Messenger, Móvil... Cumple tu plan y dedícales un timpo muy limitado hasta que hayas fortalecido tus nuevos hábitos.
Fuente: http://como-estudiar.estudiantes.info/