sábado, 20 de abril de 2013

RAZONES PARA NO ESTUDIAR… ¡Y PARA ESTUDIAR!




Seguramente, te habrás planteado en muchas ocasiones por qué tienes que estudiar. Incluso, en muchas más ocasiones te habrás quejado o habrás pensado que por qué tienes que estudiar ciertas asignaturas o materias que no te gustan o que incluso llegas a odiar.

La motivación para estudiar, para comenzar cualquier actividad, es como el motor que llevamos dentro de nosotros y que hace que seamos constantes y superemos las dificultades, o bien nos desanimemos o derrumbemos a la primera de cambio. Puede haber motivaciones más personales e internas (gusto por aprender, por saber cosas para decidir mejor en el futuro…) y otras más externas, que nos vienen de fuera y son menos firmes (estudio si me compran algo, por la recompensa…).

Víctor Frankl, en su apasionante libro El hombre en busca de sentido en el que narra cuáles son los sentimientos y desesperanzadas de unos prisioneros en los campos de concentración nazis, decía que quien encuentra un para qué, siempre encontrará un cómo. O sea, que quien encuentra una motivación o un sentido para hacer algo, se las apañará para hacerlo, sea de una forma u otra.

Te sugiero que pongas en un papel en blanco dos listas. Una en la que escribas qué desánimos, desalientos o desmotivaciones tienes para dejar/abandonar/no afrontar los estudios y en la segunda lista, aquéllos motivos, que seguro que los puedes encontrar, que te lleven a perseverar en las dificultades, a superar los obstáculos y a descubrir el gusto por aprender. Una vez hayas hecho estas dos listas, puedes continuar leyendo para comparar y completar con lo que continúo escribiéndote.

Algunas cosas que pienso y que no me ayudan “demasiado” a estudiar.

No estudio porque…

- Me cuesta
- No me gustan los profesores
- Odio tal asignatura
- No sé estudiar
- He fracasado en demasiadas ocasiones y paso
- Prefiero currar y ganar pelas, para hacer lo que me dé la gana

Ante los pensamientos y opiniones anteriores, que en algunos incluso puedes tener parte de razón, te propongo que pienses en otros que son más constructivos y positivos y con los que, posiblemente, llegues más lejos… Conozco a algunos chicos y chicas que dicen lo siguiente.

Algunas cosas que pienso y que me ayudan a estudiar...


- Me gusta saber cosas. Aprender me hace descubrir un mundo más grande, conocer más personas. Puedo ser más independiente, no depender tanto de las opiniones de otros, porque yo tengo las mías.
- Sé que las cosas que merecen la pena, lo valioso, lo que deseo, no siempre es fácil. Esforzarme es el camino para llegar a conseguir lo que quiero (lograr ser un buen batería, ser tan mágico jugando al fútbol como Raúl, salir con un/a tío/tía que me gusta y no me hace mucho caso…)
- Tengo unos buenos profesores y esto me anima. Sin embargo, con los peores profesores también aprendo lo que no debo hacer cuando sea mayor.
- Para ser alguien que controle, que sea bueno en mi profesión (un buen informático, médica o mecánica), es posible encontrarme algunas asignaturas que me gusten menos, pero que aprobándolas, llegaré a la meta que me proponga.
- Cuando antes no sabía estudiar, me desanimaba y quería dejar el curso. Pero me dí cuenta, que cuando aprendí a organizarme, a hacer buenos esquemas, subrayar lo necesario, etc. todo era más fácil y, claro, sacaba mejores notas.
- He pensado cuál es la causa de aprobar o de suspender las asignaturas. Aprender de los suspensos cuesta, pero se aprende. Es cierto que cuando me planifico y reparto bien el tiempo, cuando estoy atento en clase y pregunto las dudas, cuando hago muchos ejercicios y repaso, todo me sale mucho mejor. Más que lecciones fáciles o difíciles, hay lecciones bien o mal aprendidas.
- Sé que cuanta más preparación y formación tenga, más oportunidades voy a tener de trabajar en aquello que me guste. En muchas ocasiones, veo que otros colegas míos que dejan de estudiar, luego no pueden elegir en qué trabajar, sino que hacen lo que nadie quiere…
- Tengo derecho a estudiar, a aprender para trabajar de mayor en lo que me guste. Así, tengo la oportunidad de dar lo mejor de mí mismo/a y evitar que otros decidan por mí. Sé, además, que otros que quieren estudiar, no pueden porque no tienen las mismas oportunidades que yo.

Si alguna vez has pensado o dicho esto: ¿Es normal que me cueste tanto estudiar? ¿Por qué me resulta tan difícil ponerme a estudiar? No sé si dejar los estudios, porque ahora me encuentro muy desmotivado/a. Paso de estudiar, quiero ver qué otras posibilidades hay para mí ... puede que necesites un lugar donde puedas ser escuchado y comprendido.

Fuente: http://www.taringa.net/

Siete pasos para la creación de mapas conceptuales en presentaciones



Prof. Joseph D. NovakLos mapas conceptuales fueron desarrollados por el Prof. Joseph D. Novak a principios de los 70. Son “herramientas para organizar y representar conocimiento”, utilizadas en una gran variedad de ámbitos, desde la creación de esquemas para estudio personal hasta la comunicación de conocimiento. Yo los recomiendo también para las fases de planificación y estructura de presentaciones. Permiten una rápida interpretación del material y su relación con el tema de la presentación, ayudando a refinar el mensaje principal a transmitir a la audiencia.


Durante la fase de planificación deben identificarse y resumirse los conceptos nucleares de la presentación con el fin de destilar su mensaje principal. Resulta fundamental evitar información irrelevante o detalles secundarios que desbordan a la audiencia impidiéndole captar el mensaje principal. Todo lo que no contribuya a comunicar el mensaje fundamental debe ser eliminado de la presentación. Los mapas conceptuales ayudan en este proceso. Veamos cuáles serían los siete pasos para la creación de un mapa conceptual para su uso en presentaciones.
Mapa conceptual explicando qué es un mapa conceptual
1. Construcción de una buena idea focal
Las mejores presentaciones buscan transmitir un único mensaje. En lugar de pretender transferir mucha información, lo que termina diluyendo el mensaje, suele ser mejor intentar transmitir una sola idea. Dejar bien claro desde el principio cuál es la idea nuclear de tu presentación crea un contexto que te ayudará a clasificar jerárquicamente otras ideas secundarias que pueden apoyar la transmisión de tu idea fundamental. Prueba a expresar la idea central de tu presentación en una sola frase.
2. Sugerencia de conceptos relevantes
Una vez que has acotado el dominio de conocimiento y definido el mensaje principal, debes seleccionar los conceptos clave de este dominio necesarios para proporcionar el conocimiento requerido para transmitir la idea focal. Si partes de un documento escrito, puedes destacar los principales conceptos que contiene.
3. Lista de conceptos
A continuación, identifica todos los datos, hechos, conceptos, ideas, términos que están asociados de alguna manera con la idea principal y que podrían ayudar a clarificar el mensaje. Puedes crear una lista con estos conceptos, utilizando una sola palabra o una corta frase para cada uno. Se trata como ves de un proceso de torrente de ideas (brainstorming), durante el cual debes anotar absolutamente todo lo que se te ocurra relacionado con la idea focal. No te preocupes en este momento por la redundancia o importancia relativa de los términos y conceptos que van apareciendo. Debe primar la cantidad sobre la calidad. Cuando hayas terminado una primera ronda, habrás compilado una lista inicial de entre 15 y 25 conceptos.
4. Orden de rango
Ordena los conceptos poniendo en la parte superior los más relevantes y hacia la inferior los menos importantes. Pueden aparecer nuevos conceptos que no se te ocurrieron en el paso anterior. Puedes eliminar los repetidos o reformular los imprecisos.
5. Mapa conceptual preliminar
Comienza a unir los conceptos del paso anterior y a descubrir relaciones entre ellos. Puedes utilizar herramientas informáticas (serán tratadas en una próxima entrada) o post-its de colores. Ahora es momento de refinar la clasificación jerárquica de los conceptos y de eliminar aquellos que se consideran secundarios o irrelevantes para la presentación en concreto.
6. Proceso iterativo
Una vez construido el primer mapa, revísalo. Reordena los conceptos, tanto a nivel jerárquico como de relaciones. Considera si están incluidos todos los conceptos relevantes. En función del tiempo asignado, considera si los conceptos menos relevantes tienen cabida. ¿Se ha colado algún concepto irrelevante o que no guarde relación clara con el resto? ¿Falta algún concepto capital?
7. Reposicionamiento y refinamiento del mapa conceptual
Crea el mapa final y realiza los últimos ajustes. El mensaje fundamental de la presentación debería ser fácilmente comprensible: el mapa debería poder comunicarlo con claridad a la audiencia, evitando información irrelevante o detalles secundarios que distraen y a menudo oscurecen el mensaje principal.

Fuente: http://www.elartedepresentar.com/

Tres consejos profesionales para elaborar planos de casas

Muchas personas pueden ser aficionadas a la arquitectura. Sin haber cursado la carrera de arquitecto les gusta realizar planos de casas o chalets por hobbie o quizás por el deseo de desarrollar la idea para una casa propia. Para este tipo de personas se pueden dar tres consejos a la hora de ejecutar los planos de una casa.

Primer consejo: ser observador crítico

Consultar ejemplos realizados con mirada crítica

La observación es la primera herramienta que hace a una persona mejorar en cualquier profesión. También sucede esto en la arquitectura.
Modelos de casas existentes son excelentes maestros

Cuando se va a hacer los planos de una vivienda los primero es analizar cosas que están hechas de una manera crítica, de tal modo de adquirir las cosas que están bien hechas y deshechar lo que no lo esté.
Libros, revistas e internet pueden proveer mucha información

Ésta es la era de la información. Es muy fácil tener acceso a ejemplos de casas de diseño realizadas por arquitectos, ya sean casas modernas, estilo rústico, chalets. En libros de arquitectura o revistas de decoración se puede tener acceso a planos y fotografías que pueden ser muy útiles a la hora de hacernos una idea de las tendencias y qué es lo correcto a la hora de diseñar.

Segundo consejo: el funcionalismo es muy importante

Aprendiendo las reglas del diseño

A partir de principios del siglo XX el funcionalismo se transformó en algo fundamental en la arquitectura. Enormes y costosas construcciones, que a la hora de vivir en ellas se hace algo incómodo, no es una actuación positiva.
¿Qué es una vivienda funcional?

Cuando se habla de funcionalismo se refiere a que la vivienda sea práctica en cuanto a su uso. Para ello deben aplicarse reglas básicas de diseño que permiten asegurar una configuración correcta.
Aplicar las reglas de diseño

Antiguamente los baños se encontraban retirados de la vivienda. Esto era básicamente por una cuestión sanitaria, pero es un ejemplo de algo que no funciona bien. Tener que salir al frío o la lluvia para ir al baño es algo incómodo.
Otro ejemplo de algo no funcional

La cocina debe estar cerca del comedor, es lo más lógico porque funcionan conjuntamente.
Estos son ejemplos de los razonamientos que deben hacerse a la hora de planificar una vivienda funcional.

Tercer consejo: la estética

Luego del funcionalismo, lo estético

Cuando la casa funciona correctamente, el siguiente paso es aplicar lo estético. Aquí se alude a estilo. Siempre es lo mejor mantener un estilo en toda la vivienda.
Considerar el estilo arquitectónico como un todo

Ir variando de estilos en cada estancia puede llevar a un diseño que más bien parezca un muestrario de una tienda de decoración que una vivienda familiar.
Consejos para hacer los planos de una vivienda